El pionero del queso Gouda
Los holandeses no fuimos los primeros en hacer queso en la región de Los Toldos. Cuando llegamos aquí, en mayo de 1953, había una fábrica de queso en "La Idalina", una cremería en El Tejar, una fábrica en Los Toldos, otra en La Delfina... Pero Cornelis Andreas Doeswijk y su esposa, Cornelia Johanna Van Der Kleij, sí que fueron los primeros en hacer el Gouda que ahora se hizo famoso en la región y constituye una importante fuente de trabajo.
En Holanda, eran las mujeres las que hacían el queso y así nuestras abuelas eran queseras y cuando trabajábamos en los diferentes tambos ajenos, ya nuestra madre Doña Cornelia o hermana mayor Juana hacían algún quesito para consumo familiar. Cuando Don Cornerlio, después de mucho trabajar y ahorrar, consiguió comprar una parcela en "La Ciudadela", partido de General Viamonte, su proyecto no era el de una chacra mixta como la de sus vecinos, sino instalar un buen tambo con vacas holandesas y hacer quesos Gouda para venderlos en Los Toldos. Para realizar este sueño, compró 69 vaquillonas de primera y llevó rápidamente la producción a 800 litros diarios, todo un logro para la época.
La familia Doeswijk en Holanda, días antes de emigrar hacía Argentina.
Pero los obstáculos en la elaboración del queso eran muchos. Cuando, a fines de 1953, llegó el verano, los quesos comenzaron a hincharse y los almaceneros indignados nos solían devolver los Goudas. Finalmente, al problema de la hinchazón se le encontró la solución en la preparación de un fermento lácteo apropiado; eso además de los cuidados con la refrigeración, la limpieza y otros cuidados. Se tuvo que aprender muchas cosas de golpe.
Don Cornelio Doeswijk fue el gran impulsor de nuestra emigración a la Argentina y de la fábrica de quesos Gouda "Los Holandeses" , ahora dirigida por su hijo Jacobo y su esposa Laura. Pero no nos olvidemos que lo pudo realizar porque tuvo una señora e hijos que lo apoyaban en todo y que trabajaban todos juntos a la par.
Cornelis Andreas Doeswijk nació el 11 de enero de 1902 en Voorschoten, Holanda. En enero de 1949 llegó a la Argentina con su esposa y 10 hijos y, durante 4 años, trabajó en tambos de Santa Fe y Buenos Aires a porcentaje. Era un hombre severo, recto y justo con sus empleados. Le gustaba cantar cuando cortaba la cuajada con la lira. Él y "Moeder" amaban el campo, los animales, la quinta con verduras y tulipanes, los árboles frutales...
Decía que cuando se iba a jubilar, construiría una casita en la esquina del campo, iría todos los dias a misa al Monasterio y tendría una quinta y una vaca... o, tal vez, dos y quien dice dos, dice tres, reflexionaba...
Pero el 3 de noviembre de 1960 se levantó como siempre a las 5 de la mañana para hacer queso y se sintió mal. Pocas horas después falleció. Tenía 58 años.
🖍 Por Andreas Doeswijk.
Cornelis Andreas Doeswijk.
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v1.3.1


